Enero4

Los Jardines Imperiales de Yuanming o el Antiguo Palacio de Verano, donde habitaban los emperadores de la dinastía Qing, fueron destruidos con la invasión anglo-francesa del siglo XIX como fueron destruidos tantos palacios y templos simbólicos para el pueblo chino. Pero a diferencia del resto de los templos, este sitio -edificado al estilo occidental- no fue reconstruido. A 正中 no le gusta mucho ir, pues siente que es una humillación, pero más bien parecen ser los restos de una invasión violenta que no sólo dejó edificios destruidos, sino miles de muertos.
La única parte reconstruida es un laberinto, donde al parecer hay 4 salidas, pero sólo una vía al centro. El día que lo visitamos hacía mucho frío, pero no impidió que recorriéramos toda la zona, que como todas las áreas imperiales, era enorme…


Enero4
Después de terminada la visita por Xi´an, recorrer los hutongs, ir al 798 otra vez y terminar de visitar algunos de los sitios más importantes de Beijing, culminó la visita de Manolo y Rosita con la reunión navideña y un día de descanso.


Diciembre29
El viaje tan esperado a Xi´an por fin iba a realizarse. Los soldados de terracota son considerados por algunos como uno de los sitios obligados al visitar China. Tomamos un tren el jueves por la noche con la esperanza de dormir las 11 horas de viaje y llegar frescos para comenzar el recorrido por los sitios turísticos de la ciudad. Desde la llegada a la estación comenzaron las sorpresas. Llegamos con más de media hora de anticipación y no nos fue difícil encontrar la sala de espera, pero se encontraba repleta, había gente durmiendo en el piso o en costales, comiendo los famosos tallarines instantáneos, leyendo el periódico o jugando cartas… apenas y podíamos pasar entre la gente para acercarnos a la puerta de entrada a los andenes. Comenzó a hacerse una especie de fila que en realidad parecía una bola de gente pues todos se metían unos a otros y se empujaban como si ya fuera tarde y el tren estuviera por irse. Logramos subirnos al tren. Las literas duras eran cómodas, de 3 pisos. O bien te tocaba hasta abajo y todos trepaban por encima de ti o uno se tenía que trepar por encima de todos. Nos tocaron de compañeros de viaje unas personas muy tranquilas que en cuanto apagaron las luces se fueron a dormir. Despertando a ratos algo desubicada, logré conciliar el sueño. A las 7 de la mañana en punto prendieron las luces, una sutil musiquita y los vendedores de frutas, sopas, aguas y galletas despertaban a todos los vagones anunciando sus productos. Llegamos a Xi´an alrededor de las 9 de la mañana.
Tardamos un rato en hallar un taxi que quisiera llevarnos al hotel (y así fue siempre, los taxis no querían llevarnos). Después de estar instalados, visitamos la Gran Pagoda del Ganso, ligeramente chueca (antes tenía el doble de pisos pero se derrumbó y la reconstruyeron con menos niveles), pero con buena vista a la ciudad y distinta a las construcciones típicas de la época. Después fuimos al museo Shaanxi donde había piezas arqueológicas de hace más de 2000 años (en la época de la dinastía Qin), exposiciones e interactivos que nos iban preparando para la visita del día siguiente: los soldados de terracota.
Tuvimos suerte al contratar un coche que nos llevaría no simplemente a visitar a los soldados, sino también a una fábrica donde los imitan, a una villa del neolítico, a la tumba del emperador Qin y a un balneario construido por la dinastía Tang con aguas termales, jacuzzis y albercas que varios mandatarios de distintos países (hasta de México) han visitado.
Los soldados nos dejaron asombrados. El famoso emperador Qin, que fue el que mandó construir todo su ejército, hizo que por más de una década miles de trabajadores se encargaran de la labor de hacer soldados del tamaño de una persona con una cara distinta cada uno, pintarlos, excavar y volverlos a cubrir. Terminó siendo un emperador muy odiado. Parecía difícil que ese legado permaneciera por tanto tiempo. 

El último día en Xi´an fue más tranquilo, visitamos una mezquita, las torres de la campana y del tambor y recorrimos un poco la ciudad para ver la muralla que la rodea. Fue uno de los días más fríos…tan sólo sacabas las manos de los guantes un minuto y los huesos comenzaban a doler. El regreso en tren fue más tranquilo. Ya en Beijing, por la tarde, volvimos a la zona de arte 798, de nuestros lugares favoritos.
Diciembre27

Cuesta trabajo recordar el orden en que recorrimos Beijing juntos. Los días fueron sumamente agitados, caminábamos mucho y el frío hacía pesadas las visitas. A pesar de ello disfrutamos de los días que rápidamente pasaron. Después del impacto de la muralla con nieve, seguimos recorriendo parques, templos y buscando sitios donde pudieran probar platillos típicos.
En los primeros días visitamos el Templo del cielo, el Templo Lama, el Templo y Escuela de Confucio, el Palacio de Verano -que nos dejó encantados con sus escenarios de cuento-, el Mausoleo de Mao, el Gran Teatro Nacional, Wanfujing y ante la amenaza de un empeoramiento del clima, volvimos a la muralla (ahora a la sección de Badaling).
Tan sólo en 5 días visitamos todos esos lugares. Ello causó que nos enfermáramos, estuviéramos cansados y durmiéramos poco, pero no impidió que continuáramos ni que la pasáramos tan bien. El 18 nos preparamos para emprender el viaje de casi 11 horas en tren a Xi´an que fue una experiencia sumamente simpática y llena de anécdotas que quizás sólo en China suceden.











Diciembre17
Una de las más bellas secciones de la muralla cerca de Beijing, Mutianyu, nos esperaba con una gran sorpresa. Sabíamos que haría frío y viento helado pero no nos imaginábamos que la veríamos cubierta de nieve. Extasiados por la belleza del paisaje, a cada momento nos deteníamos…mi hermano a dibujar algunos bocetos, nosotras a admirar el paisaje o a hacer algunas fotografías. Nada de ello captura la sensación de estar allí arriba. Inolvidable -como todo-.





Diciembre16

A manera de recuperar el enorme gasto que implicó la realización de los Juegos Olímpicos en Beijing, ‘amablemente’ (por un módico precio) dejan entrar a sus instalaciones y nos dan la oportunidad a los visitantes de conocer las sedes en donde en el verano los atletas realizaron sus hazañas.

Después fuimos a la zona del 798, donde muchos artistas contemporáneos chinos comparten en numerosas galerías sus propuestas y en donde el cansancio nos ganó pues no pudimos recorrer todo lo que hubiésemos querido. Prometemos volver.


Diciembre15

Después de tantos preparativos y emociones, al fin nos encontramos en la Ciudad Prohibida. Para aquellos que la visitan por primera vez deja -por ejemplo- el encanto descrito en una de las entradas anteriores de este sitio, pero la segunda vez que se puede caminar por sus pasajes, y se tiene la fortuna de admirar nuevamente el cielo azul que se levanta sobre los techos dorados y las paredes rojas, dejó un aire familiar que dejaba de sentirse hacía ya algunos meses.

No conformándonos con el esplendor de la Ciudad Prohibida visitamos además el Parque Jingshan desde donde pueden admirarse los tejados y construcciones del antiguo palacio del emperador. Después, el Parque Beihai con su enorme lago congelado, sus jardines, pasillos, la pagoda blanca en la cima y un sonido de flauta de fondo que se convirtió en un sitio que invita a volver. Así pasamos su primer día en China. “Inolvidable”.

Diciembre12

Después de un viaje de casi un día, desajustes en el clima, horarios de dormir y de comer, Rosita y Manolo están ya instalados en Beijing. Los primeros dos días de visita han sido exhaustivos, pero felices. La primera parada: La Ciudad Prohibida… Entre el frío, los lagos congelados, el paisaje, los majestuosos escenarios y sobre todo la excelente compañía nos reportamos muy contentos.
Diciembre10
Desde temprano comenzó a nevar pero era una nieve muy fina, duró poco tiempo y el paisaje no se vistió de blanco, ni modo, seguiremos en espera….
En unas horas llegan Rosita y Manolo…ehhhhhh……..¡Saludos a todos!
Diciembre10

El 2 de diciembre fue cumpleaños de Javier. Intentamos volar papalotes por la tarde en los jardines de la universidad (pero el escaso viento y nuestra inexperiencia en el oficio impidieron que alguno de ellos se alzara al vuelo) …luego, fuimos a cenar. Buscábamos un lugar mexicano que nos recomendaron -pero que nunca encontramos- y terminamos en un restaurante ‘mexicano’… de dueño, cocineros y staff chino… La comida no era muy mexicana pero después de casi 3 meses de no probar quesadillas, tacos, frijoles o chiles, nos supo muy rica… y el chiste es que el cumpleañero se veía contento. Luego fuimos a un bar a seguir festejando, muy a gusto.


