Del remitente...

¡Mírenme! ¡Miren! que mientras escribo estas palabras, pienso en cada uno que las escucha -y digiere [en silencio]- como sucede con aquellos efímeros gestos sin sentido, que se disfrutan tanto, los días quintos de mes, de camino al alba.

-Sebastián Dejá. 05.05